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Hogar y bricolaje

La puerta no cierra o roza: cómo ajustarla sin cambiarla

Roza con el suelo, el pestillo no encaja o se abre sola. En la gran mayoría de los casos la puerta no está mal: se han aflojado las bisagras o se ha movido un poco. Se arregla con un destornillador y, como mucho, una lija.

Publicado el 6 de noviembre de 2026 · 5 min de lectura · Por la redacción de ¿Reparo o Vendo?

Ilustración de una puerta
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Las puertas de interior se descuelgan con el tiempo: el peso tira de las bisagras, los tornillos se aflojan y la puerta baja unos milímetros. Eso basta para que roce con el suelo o con el marco, o para que el pestillo deje de coincidir con su hueco. Antes de pensar en cepillar la puerta o cambiarla, prueba esto en orden.

Primero, observa dónde roza

Cierra la puerta despacio y mira:

Dónde roza o fallaQué suele pasar
Roza abajo, en el lado contrario a las bisagrasLa puerta se ha descolgado: bisagra superior floja
Roza arriba, en el lado de las bisagrasLa bisagra inferior está floja
Roza en el lateral del pomoBisagras flojas o la madera se ha hinchado
El pestillo no entra en el huecoLa puerta ha bajado o el cerradero está desplazado
La puerta se abre o se cierra solaEl marco no está a plomo o las bisagras están desalineadas
Roza solo en invierno o en épocas húmedasLa madera se ha hinchado por la humedad

Un truco para ver exactamente el punto de roce: pasa una tiza por el canto de la puerta y ciérrala. La marca en el marco te lo dirá.

Solución 1: apretar las bisagras

Es la que más casos resuelve.

  1. Abre la puerta y aprieta todos los tornillos de las bisagras, en la puerta y en el marco.
  2. Si algún tornillo gira en vacío (el agujero está pasado), tienes dos opciones:
  • Cambiarlo por un tornillo más largo del mismo grosor, que agarre más adentro del marco.
  • Rellenar el agujero con palillos de madera untados en cola blanca, cortarlos a ras, esperar a que seque y volver a atornillar.
  1. Para que la puerta suba en el lado del pomo, lo más eficaz es poner un tornillo largo en la bisagra superior, del lado del marco, que llegue hasta el muro o el premarco: tira de la puerta hacia arriba.

Solución 2: ajustar bisagras regulables

Muchas puertas modernas tienen bisagras regulables o de tipo pernio con tornillos de ajuste. Con una llave allen se puede subir, bajar o acercar la puerta al marco unos milímetros. Busca tornillos pequeños en la propia bisagra que no sirven para fijarla.

Solución 3: mover el cerradero

Si la puerta cierra bien pero el pestillo no entra, no hace falta mover la puerta: mueve el cerradero, la placa metálica del marco donde encaja el pestillo.

  1. Marca dónde toca el pestillo (con tiza o pintalabios en el pestillo, cerrando la puerta).
  2. Desatornilla el cerradero y muévelo los milímetros necesarios hacia arriba o abajo.
  3. Si hace falta, agranda un poco el hueco del marco con un formón o una lima.
  4. Rellena los agujeros viejos de los tornillos con palillos y cola si quedan muy cerca.

Si el desajuste es de solo uno o dos milímetros, a veces basta con limar un poco el borde del hueco del cerradero.

Solución 4: lijar o cepillar el canto

Solo si lo anterior no basta, por ejemplo porque la madera se ha hinchado.

  1. Marca con lápiz la zona exacta que roza (con la puerta cerrada, desde el otro lado).
  2. Si es poco, lija con papel de lija de grano medio (80-120) sin desmontar la puerta.
  3. Si es más de un par de milímetros, desmonta la puerta (sacando los pasadores de las bisagras o desatornillando) y usa un cepillo de carpintero o una lijadora.
  4. Sella el canto lijado con barniz o pintura. Si lo dejas en crudo, absorberá humedad y volverá a hincharse.

Puertas que se abren o cierran solas

Si la puerta, sin tocarla, se abre o se cierra sola, el marco no está a plomo (no está perfectamente vertical). Ajustar las bisagras puede compensarlo un poco. Un truco que funciona en bastantes casos: doblar ligeramente el pasador de una de las bisagras para que haga un poco de fricción. Es un apaño, pero eficaz.

Lo que cuesta

ConceptoPrecio
Tornillos largos2-5 €
Cola blanca y palillos3-6 €
Lija2-5 €
Bisagras nuevas (juego de tres)6-20 €
Hazlo túCasi siempre menos de 15 € y una hora
Carpintero, ajuste de puerta40-90 €
Puerta de interior nueva, colocada150-400 €

Preguntas frecuentes

¿Por qué la puerta roza con el suelo?

Casi siempre porque se ha descolgado: los tornillos de las bisagras se aflojan con el peso y la puerta baja unos milímetros por el lado del pomo. Apretar los tornillos, especialmente los de la bisagra superior, o poner un tornillo largo que llegue hasta el muro suele solucionarlo.

¿Cómo arreglar una puerta que no cierra?

Si el pestillo no entra en su hueco, marca dónde toca y mueve el cerradero del marco los milímetros necesarios, o agranda ligeramente su hueco con una lima. Si la puerta choca con el marco antes de cerrar, aprieta y ajusta las bisagras, y solo como último recurso lija el canto.

¿Qué hago si un tornillo de la bisagra gira en vacío?

Cámbialo por un tornillo más largo del mismo grosor o rellena el agujero con palillos de madera untados en cola blanca, córtalos a ras, deja secar y vuelve a atornillar. Las dos soluciones devuelven el agarre al tornillo.

¿Por qué la puerta roza solo en invierno?

Porque la madera absorbe humedad y se hincha en las épocas húmedas o con la casa fría. Antes de lijar, espera a la época seca para ver si deja de rozar. Si lijas, sella después el canto con barniz o pintura para que no vuelva a absorber humedad.

¿Cuánto cobra un carpintero por arreglar una puerta?

Un ajuste de bisagras, cerradero o un lijado suelen costar entre 40 y 90 €. Una puerta de interior nueva colocada cuesta entre 150 y 400 €, así que casi siempre compensa arreglar la que tienes.

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