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Hogar y bricolaje

El termo eléctrico no calienta: causas, rearme y cuánto cuesta arreglarlo

El agua sale fría o tibia y el termo no parece hacer nada. Puede ser algo tan simple como el limitador de seguridad saltado, o la resistencia quemada por la cal. Te explicamos qué puedes comprobar tú con seguridad y cuándo compensa cambiarlo.

Publicado el 19 de octubre de 2026 · 5 min de lectura · Por la redacción de ¿Reparo o Vendo?

Ilustración de un termo eléctrico
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Un termo eléctrico es un depósito de agua con una resistencia que la calienta, un termostato que decide cuándo encenderla y un limitador de seguridad que la corta si algo va mal. Cuando el agua sale fría, el fallo suele estar en una de esas tres piezas, o en la cal que se acumula dentro.

Primero, lo que se ve sin tocar nada

  • El cuadro eléctrico: comprueba si ha saltado el diferencial o el magnetotérmico del termo. Si salta nada más subirlo, hay una derivación, probablemente en la resistencia: no insistas.
  • El piloto del termo: la mayoría tiene una luz que se enciende mientras calienta. Si nunca se enciende, no está calentando.
  • El mando de temperatura: que nadie lo haya bajado al mínimo o puesto en modo "eco" o antihielo.
  • La tarifa o un programador: si tienes un temporizador o el termo está conectado a un horario de tarifa, puede que simplemente no le toque calentar.

Causa 1: el limitador de seguridad ha saltado

Muchos termos tienen un termostato de seguridad con un pequeño botón de rearme, normalmente bajo la tapa de plástico inferior, junto al termostato de regulación. Salta si el agua se sobrecalienta.

Con el termo desconectado en el cuadro, se retira la tapa, se presiona el botón de rearme hasta notar un clic, se vuelve a colocar la tapa y se conecta.

Si vuelve a calentar, perfecto, pero si salta otra vez en días o semanas, hay una causa: normalmente un termostato de regulación que no corta a su temperatura o una resistencia muy cargada de cal.

Causa 2: la resistencia

Es la avería más frecuente. La resistencia está sumergida en el agua y, en zonas de agua dura, se cubre de cal: trabaja más caliente, se fatiga y acaba quemándose. Síntomas:

  • El termo no calienta nada y el limitador no ha saltado.
  • Salta el diferencial al encender el termo: la resistencia se ha perforado y deriva a tierra.
  • Calienta muy poco o tarda muchísimo: resistencia con mucha cal.
  • Resistencia cambiada: 60-150 € con mano de obra.

Al cambiarla hay que vaciar el termo, y es el momento de sacar la cal acumulada en el fondo y revisar el ánodo.

Causa 3: el termostato

Si la resistencia está bien pero no recibe corriente, el termostato de regulación puede estar abierto. Si el agua sale hirviendo o el limitador salta a menudo, el termostato no corta.

  • Termostato cambiado: 50-120 €.

Causa 4: la cal y el ánodo

Dentro del termo hay un ánodo de magnesio, una barra que se va desgastando para proteger el depósito de la corrosión. Cuando se consume, el que se oxida es el depósito, y eso no tiene arreglo.

  • Revisar y cambiar el ánodo: 30-80 €. Se recomienda revisarlo cada dos o cuatro años, según la dureza del agua.
  • Señales de un ánodo agotado o un depósito oxidado: agua de color marrón u oxidada y, en el peor caso, goteo por el cuerpo del termo.

La válvula de seguridad que gotea

Es normal que la válvula de seguridad de la entrada de agua suelte unas gotas mientras el termo calienta: el agua se dilata. Lo que no es normal es que gotee sin parar: puede estar sucia o estropeada (cambiarla cuesta 15-40 € de material), o puede que la presión de la red sea demasiado alta y haga falta un reductor de presión.

¿Reparar o cambiar el termo?

Un termo eléctrico de 80-100 litros cuesta entre 150 y 350 €, más 80-150 € de instalación y retirada del viejo. La vida útil media ronda los 10 años.

Edad del termoResistencia o termostatoDepósito perforado
Menos de 6 añosRepararCambiar (revisa la garantía)
6-10 añosReparar si el depósito está bienCambiar
Más de 10 añosValorar cambiarCambiar

En un termo viejo, al vaciarlo para cambiar la resistencia el técnico verá el estado del interior. Si hay mucha cal y óxido, gastar 120 € en él suele ser dinero perdido. Usa la calculadora de reparar o cambiar para hacer la cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi termo eléctrico no calienta?

Las causas más comunes son que haya saltado el limitador de seguridad, que la resistencia se haya quemado por la cal o que el termostato no dé corriente. Antes, comprueba el cuadro eléctrico, el piloto del termo y que el mando de temperatura y cualquier programador estén bien.

¿Dónde está el botón de rearme del termo?

En la mayoría de termos está bajo la tapa de plástico inferior, junto al termostato. Hay que desconectar el termo en el cuadro eléctrico, quitar la tapa y presionar el botón hasta notar un clic. Si el limitador vuelve a saltar en poco tiempo, hay una avería que debe revisar un profesional.

¿Cuánto cuesta cambiar la resistencia de un termo?

Entre 60 y 150 € con mano de obra, según el modelo. Al cambiarla se vacía el termo, así que conviene aprovechar para retirar la cal acumulada y revisar el ánodo de magnesio, que cuesta entre 30 y 80 € cambiado.

¿Por qué salta el diferencial al encender el termo?

Normalmente porque la resistencia está perforada y deriva corriente a tierra. No sigas subiendo el diferencial: desconecta el termo en el cuadro y llama a un técnico para que la cambie.

¿Cuántos años dura un termo eléctrico?

Alrededor de 10 años de media. Dura más si se revisa y cambia el ánodo de magnesio cada pocos años y si el agua no es muy dura. Cuando el depósito se perfora por la corrosión y gotea por el cuerpo, no tiene arreglo y hay que cambiarlo.

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